Es una de esas decisiones que no suelo tomar, de las que dentro de un tiempo agradeceré, cuando no me sienta como una imbécil por querer a alguien que no puede quererme. Pero aun así es complicado, no creo que esté haciendo lo mejor, y de hecho me he arrepentido dos segundos después del último adiós, pero, ¿qué puedo hacer si no? En algún momento de mi vida debo cambiar, ¿no? no puedo seguir siendo siempre igual, tan emocional. Debo ser constante y persistir en mis decisiones, en aquello que puede ayudarme y no hundirme. No puedo mirar hacia atrás, debo romper con muchos lazos que me trastornan, que hacen de mi alguien que nunca he sido, que hacen de mi alguien que no reconozco. Estuvo bien por un tiempo.. jugar.. probablemente nunca lo olvide, ha sido una gran etapa de mi vida, llena de descubrimientos y fantasias, pero no quiero más. No es esto lo que quiero, emociones temporales que al final acaban de la misma forma: en vacío, en la nada.
Debo seguir buscando algo más, ir más allá.
Quizás haya alguien que sí pueda ofrecerme lo que necesito.
(. . . y entonces. . por qué esta sensación?)

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada