lo encierro, pero no lo puedo controlar.
Así que mantente alejado de mi, que la bestia es fea.
Siento rabia y no puedo soportarla.
Está rayando en las paredes,
en los armarios, en los pasillos.
Se despierta y no puedo controlarlo.
Debajo de la cama, en mi cuerpo,
en mi cabeza;
¿Por qué no hay alguien que venga y me salve de esto?
Y lo termine.
Lo siento muy dentro, muy debajo de la piel.
Debo confesar que me siento como un monstruo.
Odio en lo que me he convertido,
la pesadilla acaba de empezar.
Debo confesar que me siento como un monstruo.
Mi lado secreto lo mantengo escondido,
bajo llave y candado.
Lo guardo en una jaula, pero no lo puedo controlar,
porque si dejo que él salga, me rasgará y me hará pedazos.
Lo siento muy dentro, muy debajo de la piel.
Debo confesar que me siento como un monstruo.
Odio en lo que me he convertido,
la pesadilla acaba de empezar.
Debo confesar que me siento como un monstruo.
Está escondido en la oscuridad,
sus dientes son como navajas afiladas,
No hay escapatoria para mi:
quiere mi alma, quiere mi corazón.
Nadie me oye gritar, tal vez es sólo un sueño.
Tal vez esté dentro de mi.
¡Para a este monstruo!
He perdido el control, es algo radical.
Debo confesar que me siento como un monstruo.
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