Padre nuestro, de todos nosotros: de los pobres, de los sintecho, de los marginados y de los deprotegidos, de los desheredados y de los dueños de la miseria, de los que te siguen y de los que en ti, ya no creemos.
Baja de los cielos, pues aquí está el infierno, baja de tu trono, pues aquí hay guerras, hambre, injusticias. No hace falta que seas uno y trino; con uno sólo que tenga ganas de ayudar, nos bastaría.
¿Cuál es tu reino? : ¿El Vaticano? ¿La banca? ¿La alta política?
Nuestro reino es Nigeria, Eitiopia, Colombia, Hirosima.
El pan nuestro de cada día son las violaciones, la violencia de género, la pederastia, las dictaduras, el cambio climático.
En la tentación caigo a diario: no hay mañana en la que no esté tentado de crear a un Dios humilde, justo. Un Dios que esté en la tierra, en los valles, en los ríos. Un Dios que viva en la lluvia, que viaje a través del tiempo y acaricie nuestra alma. Un Dios de los tristes, de los homosexuales: un Dios más humano. Un Dios que no castigue; que enseñe, un Dios que no amenace; que proteja. Que si me caigo, me levante, que si me pierdo, me tienda su mano. Un Dios que si hierro, no me culpe y que si dudo me entienda; pues para eso me dotó de inteligencia, para dudar de todo.
Padre nuestro, de todos nosotros. ¿Por qué nos has olvidado?
Padre nuestro, ciego, sordo y despreocupado. ¿Por qué nos has abandonado?
martes, 28 de febrero de 2012
lunes, 27 de febrero de 2012
No sé cuántas veces he querido ir hacia atrás, viajar al pasado para cambiar tantas cosas... mi actitud ante todo, ante el mundo, ante la gente que me rodea. Ojalá pudiera ser siempre fuerte, tener una personalidad atrayante, arrolladora, que pueda con todo lo que se le pone por delante, con todas las adversidades, todos los problemas y todas las emociones y sentimientos nefastos. Ojalá pudiera no hundirme, no tener las emociones a flor de piel, no sentir que en cualquier momento me voy a deshacer. Me gustaría ser siempre lineal pero estando arriba, altiva, prepotente y fuerte. Y no sé cómo hacerlo.. puedo mantener ese estado un tiempo, no sé, quizás algunos meses, cuando los planetas parecen alinearse, pero en cualquier momento puedo caer, en cualquier momento vuelvo a mi estado inicial, a la base de la pirámide. Y otra vez vuelta a empezar..
No sé cuántas veces he querido ir hacia atrás, viajar al pasado para cambiar tantas cosas... la culpable de mi situación, soy yo. La culpable de la mediocridad de mi mundo, soy yo. Es triste, patético. Patético y esperanzador..
No sé cuántas veces he querido ir hacia atrás, viajar al pasado para cambiar tantas cosas... la culpable de mi situación, soy yo. La culpable de la mediocridad de mi mundo, soy yo. Es triste, patético. Patético y esperanzador..
Ciclotimia
Hay personas que pueden pasar de un momento al otro, del aislamiento social a la búsqueda desinhibida de convivencia, o de permanecer callada a convertirse en una “parlanchina” insufrible. En ciertas ocasiones puede estar inapetente y al poco tiempo tener un hambre voraz, o llorar desconsoladamente y luego volverse excesivamente bromista. Estas características de extremismo y alternancia entre opuestos son clásicas de una persona ciclotímica. La ciclotimia se trata de un trastorno psicológico que se define por una mutación de humor drástica que va desde la algarabía y el júbilo a la depresión e irritabilidad.
Existen una serie de reacciones que caracterizan este trastorno, siempre es bueno estar alerta si observa estos comportamientos en alguien cercano a usted…
Existen una serie de reacciones que caracterizan este trastorno, siempre es bueno estar alerta si observa estos comportamientos en alguien cercano a usted…
- Poseen nivel incrementado de energía, actividad, inquietud y un estado de ánimo eufórico.
- Se distraen fácilmente, no pueden concentrarse y duermen poco.
- Saltan de una idea a otra sin establecer una conexión coherente, como consecuencia de ello tienen pensamientos y hablan acelerados.
- Durante un período de tiempo pueden gastar dinero en excesivas cantidades y endeudarse. Asimismo, pueden experimentar un deseo sexual aumentado y abusar de drogas, alcohol y medicamentos para dormir.
- En términos generales, su comportamiento es diferente al habitual caracterizándose por ser provocadores, agresivos e irritables. Todo esto se acompaña por una negación de su estado.
domingo, 26 de febrero de 2012
jueves, 23 de febrero de 2012
Mi lado secreto nunca te lo dejo ver,
lo encierro, pero no lo puedo controlar.
Así que mantente alejado de mi, que la bestia es fea.
Siento rabia y no puedo soportarla.
Está rayando en las paredes,
en los armarios, en los pasillos.
Se despierta y no puedo controlarlo.
Debajo de la cama, en mi cuerpo,
en mi cabeza;
¿Por qué no hay alguien que venga y me salve de esto?
Y lo termine.
Lo siento muy dentro, muy debajo de la piel.
Debo confesar que me siento como un monstruo.
Odio en lo que me he convertido,
la pesadilla acaba de empezar.
Debo confesar que me siento como un monstruo.
Mi lado secreto lo mantengo escondido,
bajo llave y candado.
Lo guardo en una jaula, pero no lo puedo controlar,
porque si dejo que él salga, me rasgará y me hará pedazos.
Lo siento muy dentro, muy debajo de la piel.
Debo confesar que me siento como un monstruo.
Odio en lo que me he convertido,
la pesadilla acaba de empezar.
Debo confesar que me siento como un monstruo.
Está escondido en la oscuridad,
sus dientes son como navajas afiladas,
No hay escapatoria para mi:
quiere mi alma, quiere mi corazón.
Nadie me oye gritar, tal vez es sólo un sueño.
Tal vez esté dentro de mi.
¡Para a este monstruo!
He perdido el control, es algo radical.
Debo confesar que me siento como un monstruo.
lo encierro, pero no lo puedo controlar.
Así que mantente alejado de mi, que la bestia es fea.
Siento rabia y no puedo soportarla.
Está rayando en las paredes,
en los armarios, en los pasillos.
Se despierta y no puedo controlarlo.
Debajo de la cama, en mi cuerpo,
en mi cabeza;
¿Por qué no hay alguien que venga y me salve de esto?
Y lo termine.
Lo siento muy dentro, muy debajo de la piel.
Debo confesar que me siento como un monstruo.
Odio en lo que me he convertido,
la pesadilla acaba de empezar.
Debo confesar que me siento como un monstruo.
Mi lado secreto lo mantengo escondido,
bajo llave y candado.
Lo guardo en una jaula, pero no lo puedo controlar,
porque si dejo que él salga, me rasgará y me hará pedazos.
Lo siento muy dentro, muy debajo de la piel.
Debo confesar que me siento como un monstruo.
Odio en lo que me he convertido,
la pesadilla acaba de empezar.
Debo confesar que me siento como un monstruo.
Está escondido en la oscuridad,
sus dientes son como navajas afiladas,
No hay escapatoria para mi:
quiere mi alma, quiere mi corazón.
Nadie me oye gritar, tal vez es sólo un sueño.
Tal vez esté dentro de mi.
¡Para a este monstruo!
He perdido el control, es algo radical.
Debo confesar que me siento como un monstruo.
miércoles, 22 de febrero de 2012
"Y digo que, a veces, no soltar es la muerte. A veces la vida está relacionada con soltar lo que alguna vez nos salvó. Soltar las cosas a las cuales nos aferramos intensamente creyendo que tenerlas es lo que nos va a seguir salvando de la caída. Todos tenemos una tendencia a aferrarnos a las ideas, a las personas y a las vivencias. Nos aferramos a los vínculos, a los espacios físicos, a los lugares conocidos, con la certeza de que esto es lo único que nos puede salvar. Creemos en lo "malo conocido", como aconseja el dicho popular.Y aunque intuitivamente nos damos cuenta de que aferramos a esto significará la muerte, seguimos anclados a lo que ya no sirve, a lo que ya no está, temblando por nuestras fantaseadas consecuencias de soltarlo."
martes, 21 de febrero de 2012
La Petite Mort
Se produce una explosión en el coño que se transmite a todas las zonas del cuerpo, llega a las yemas de los dedos de las manos y de los pies, por unos segundos no sientes nada más que placer, no escuchas, no miras, no piensas, llegas a un estado de semi inconsciencia. Y cuando estás llegando a él, cuando sientes que te vas a correr, es espectacular...tu cuerpo se mueve solo, tus caderas se vuelven locas, y sólo quieres ir más y más rápido para llegar a ese estado. Es brutal lo relajada que te sientes después, te sientes en armonía con el mundo, contigo. Como en las nubes..
Los franceses lo llaman la "Petite mort" . No me extraña...
http://www.youtube.com/watch?v=vNTRZ31VgiM
Los franceses lo llaman la "Petite mort" . No me extraña...
http://www.youtube.com/watch?v=vNTRZ31VgiM
lunes, 20 de febrero de 2012
Vive
¿Lo has dicho? ;
"Te quiero." , "No quiero vivir sin ti." , "Has cambiado mi vida." ¿Lo has dicho?
Haz un plan, márcate un objetivo, intenta lograrlo.
Pero de vez en cuando mira a tu alrededor. Vive a fondo.
Porque ésta es tu vida. Y quizá mañana acabe.
Si es que esta mierda no es para mi, ¿qué cojones es eso de los besitos, de ser romántico, de acariciar con ternura, de ser un caballero y encandilar con palabras que no llegan a ninguna parte, que dejan de tener significado al segundo de soltarlas?
Yo necesito pasión, necesto lujuría, necesito actos, actos como agarrarme de los brazos con fuerza y estamparme contra la pared para empezar a violarme. Besarme con pasión, con ganas, con ansia enfermiza, morderme el cuello hasta rabiar, hasta llenármelo de moratones que me hagan gemir como una perra, y hacer lo mismo con los pezones, como si me los fueran a arrancar. Hacerlo mientras me sujetan, mientras me someten, mientras me dicen lo guarra que soy, para que mi coño empiece a empaparse, para que mi interior sea una fiesta, para que empiecen a temblarme todos los músculos de mi cuerpo. Que se me erice la piel y mi cadera se desate con movimientos bruscos, buscando ese contacto, buscando ese roce con unas manos expertas, con unos dedos que sepan exáctamente donde tocar, donde introducirse mientras me mira a los ojos con decisión, con firmeza, con deseo y con odio.
Con una polla dura dispuesta a romperme por dentro.
Hasta darme cuenta de que la noche no ha hecho más que empezar, hasta darme cuenta de que el sometimiento no ha hecho más que empezar.
Llegar a tratarme como una puta esclava del sexo, del sexo más puro, más carnal, más pasional y obsesivo, y así durante horas, días hasta acabar destrozados de tanto placer, de tanto descontrol.
Qué cojones, eso es lo que necesito, eso es lo que necesito y lo que quiero, lo que deseo, lo que ansío.
Lo que me desmuestra que sigo viva, que sigo en el mundo.
Lo demás es pura falacia, pura mentira, puros cuentos de princesitas y caballeros que no existen, y que ya no anhelo.
Yo necesito pasión, necesto lujuría, necesito actos, actos como agarrarme de los brazos con fuerza y estamparme contra la pared para empezar a violarme. Besarme con pasión, con ganas, con ansia enfermiza, morderme el cuello hasta rabiar, hasta llenármelo de moratones que me hagan gemir como una perra, y hacer lo mismo con los pezones, como si me los fueran a arrancar. Hacerlo mientras me sujetan, mientras me someten, mientras me dicen lo guarra que soy, para que mi coño empiece a empaparse, para que mi interior sea una fiesta, para que empiecen a temblarme todos los músculos de mi cuerpo. Que se me erice la piel y mi cadera se desate con movimientos bruscos, buscando ese contacto, buscando ese roce con unas manos expertas, con unos dedos que sepan exáctamente donde tocar, donde introducirse mientras me mira a los ojos con decisión, con firmeza, con deseo y con odio.
Con una polla dura dispuesta a romperme por dentro.
Hasta darme cuenta de que la noche no ha hecho más que empezar, hasta darme cuenta de que el sometimiento no ha hecho más que empezar.
Llegar a tratarme como una puta esclava del sexo, del sexo más puro, más carnal, más pasional y obsesivo, y así durante horas, días hasta acabar destrozados de tanto placer, de tanto descontrol.
Qué cojones, eso es lo que necesito, eso es lo que necesito y lo que quiero, lo que deseo, lo que ansío.
Lo que me desmuestra que sigo viva, que sigo en el mundo.
Lo demás es pura falacia, pura mentira, puros cuentos de princesitas y caballeros que no existen, y que ya no anhelo.
domingo, 19 de febrero de 2012
Capman - Signo de admiración
¡Quiéreme!
Manifiéstate de súbito. Choquémonos como por arte mágico en el Bukowski un miércoles. Pidámonos disculpas. Intentemos tirar el muro gélido diciéndonos las cuatro cosas típicas. Invitémonos a bebidas alcohólicas. Escúchame decir cosas estúpidas y ríete. Sorpréndete valorándome como oferta sólida.
Y a partir de ahí, ¡quiéreme!
Acómpañame a mi triste habitáculo. Relajémonos y pongamos música. De pronto, abalancémonos como bestias indómitas. Mordámonos, toquémonos, gritémonos. Permitámonos que todo sea válido. Y sin parar follémonos, follémonos hasta quedar afónicos, follémonos hasta quedar escuálidos.
Y al otro día, ¡quiéreme!
Unamos nuestro caminar errático. Descubramos restaurantes asiáticos. Compartamos películas. Celebremos nuestras onomásticas regalándonos fruslérías simbólicas. Comprémonos un piso. Hipotequésmolo. Llenémoslo con electrodomésticos y regalémosle nueve horas periódicas a trabajos insípidos que permitan rellenar el frigorífico.
Y mientras todo ocurre ¡solo quiéreme!
Continua queriéndome mientras pasan espídicas las décadas. Dejando que nos arrogen al hospital geriátrico. Inválidos, mirándonos sin más fuerza ni diálogo que el eco de nuestras vacías cáscaras.
¡Quiéreme!
Para que pueda decirte cuando vea la sombra de mi lápida ojalá, ojalá como dijo aquel filósofo el tiempo sea cícilico y volvamos reencarnándonos en dos vidas idénticas. Y cuando en el umbral redescubierto de una noche de miércoles pretérita, tras chocarme contigo girándote me digas "Uy, perdóname". Ruego que permita el Dios auténtico que recuerde el futuro de este cántico. Y anticipándolo pueda mirarte directo a los ojos. Y conociéndolo muy bien y sabiendo el devenir de futuras esdrújulas destrozando de un pisotón mi brújula te diga solo "quiéreme"...
Manifiéstate de súbito. Choquémonos como por arte mágico en el Bukowski un miércoles. Pidámonos disculpas. Intentemos tirar el muro gélido diciéndonos las cuatro cosas típicas. Invitémonos a bebidas alcohólicas. Escúchame decir cosas estúpidas y ríete. Sorpréndete valorándome como oferta sólida.
Y a partir de ahí, ¡quiéreme!
Acómpañame a mi triste habitáculo. Relajémonos y pongamos música. De pronto, abalancémonos como bestias indómitas. Mordámonos, toquémonos, gritémonos. Permitámonos que todo sea válido. Y sin parar follémonos, follémonos hasta quedar afónicos, follémonos hasta quedar escuálidos.
Y al otro día, ¡quiéreme!
Unamos nuestro caminar errático. Descubramos restaurantes asiáticos. Compartamos películas. Celebremos nuestras onomásticas regalándonos fruslérías simbólicas. Comprémonos un piso. Hipotequésmolo. Llenémoslo con electrodomésticos y regalémosle nueve horas periódicas a trabajos insípidos que permitan rellenar el frigorífico.
Y mientras todo ocurre ¡solo quiéreme!
Continua queriéndome mientras pasan espídicas las décadas. Dejando que nos arrogen al hospital geriátrico. Inválidos, mirándonos sin más fuerza ni diálogo que el eco de nuestras vacías cáscaras.
¡Quiéreme!
Para que pueda decirte cuando vea la sombra de mi lápida ojalá, ojalá como dijo aquel filósofo el tiempo sea cícilico y volvamos reencarnándonos en dos vidas idénticas. Y cuando en el umbral redescubierto de una noche de miércoles pretérita, tras chocarme contigo girándote me digas "Uy, perdóname". Ruego que permita el Dios auténtico que recuerde el futuro de este cántico. Y anticipándolo pueda mirarte directo a los ojos. Y conociéndolo muy bien y sabiendo el devenir de futuras esdrújulas destrozando de un pisotón mi brújula te diga solo "quiéreme"...
Hipotiroidismo
El hipotiroidismo es la disminución de los niveles de hormonas tiroideas en el plasma sanguíneo y consecuentemente en el cuerpo, que puede ser asintomática u ocasionar múltiples síntomas y signos de diversa intensidad en todo el organismo.
Los pacientes en ocasiones, por su presentación larvada, pueden recibir tratamiento psiquiátrico o psicológico cuando en realidad lo que necesitan es tratamiento hormonal sustitutorio. No es fácil de diagnosticar en sus estados iniciales.
Sistema nervioso
- Letargia: enlentecimiento de la función intelectual, bradipsiquia, bradilalia, pérdida de iniciativa (abulia) y memoria (amnesia), somnolencia, apatía.
- Trastornos psiquiátricos: ocurren raras veces y se caracteriza por psicosis paranoica o depresión (locura mixedematosa) y retraso mental
- Cefalea: se produce por déficit de hormonas tiroideas y también por agrandamiento de la silla turca porque tiene que producir mucha TSH en casos de hipotiroidismo primario.
- Disminución y enlentecimiento de los reflejos osteotendinosos.
- Neuralgias y parestesias, como el síndrome del túnel carpiano por compresión del nervio mediano.
- Hipoacusia
- Coma mixedematosos: en casos de hipotiroidismo grave de larga evolución
Aparato locomotor
Aparece rigidez por contracturas musculares, cansancio fácil, calambres musculares, a veces hipotonía muscular generalizada que empeora con el frío, engrosamiento muscular en pantorrillas y brazos, relajación de reflejos osteotendinosos.
Piel
- La piel aparece pálida, gruesa, reseca, escamosa, sin sudor, pastosa y fría
- Cloasma, que es una pigmentación de frente y pómulos como en las embarazadas
- Uñas gruesas, estriadas, quebradizas y de lento crecimiento
- Alopecia, no solo del cuerpo cabelludo sino del resto del cuerpo. La resequedad de la piel y cabellos se debe a vasoconstricción periférica
Aparato genital
El hipotiroídismo es una causa frecuente de esterilidad.
- En mujeres existen ciclos anovulatorios con hipermenorrea, abortos, y en algunos casos amenorrea por hiperprolactinemia asociada por aumento de TRH
Alteración del metabolismo
- Existe una disminución del metabolismo energético con la disminución de producción de calor.
- Disminución del metabolismo basal.
- Intolerancia al frío y baja temperatura basal...
"Cuando te joden acabas convirtiéndote en un monstruo que lastimará a otras personas."
Esa es la mejor frase que puede definirme en estos momentos; me siento como un monstruo, y no he hecho necesariamente nada malo, aunque acabará ocurriendo.
Un día me dijeron que jodo todo lo que toco, esa frase me marcó, fue hace mucho tiempo y a día de hoy me sigo preguntando si es cierto, si de verdad tengo como un imán para joderlo todo, una característica única que hará que en cualquier momento tenga que destrozar todo lo que hay a mi alrededor, quizás por el hecho de que nada es suficiente, o porque yo me siento así por dentro y no puedo imaginar que mi realidad no sea así. Quizás porque estoy enfadada conmigo y es mi manera de castigarme, o quizás simplemente es pura costumbre. Puede que simplemente unas personas seamos así y otras compensen el daño que producimos.
En realidad "sólo" es una sensación, obviamente, me resulta difícil mirarme desde un punto de vista más o menos objetivo, aunque depende del estado de ánimo que tenga en ese momento. Aunque de ánimo no voy sobrada, la verdad. Salgo, tomo un par de cervezas y me río del mundo, pero cuando termino de reirme, cuando termino de esbozar una sonrisa, mi gesto se torna serio, apagado, ausente.
En definitiva eso es lo que soy, y se puede aplicar a todos los ámbitos de mi vida: pura explosión, pura explosión de palabras, de gemidos, de gritos, de lágrimas, de risas, pero la base siempre es la misma. Siempre esta puta oscuridad, esta puta nada que me asfixia por dentro.
sábado, 18 de febrero de 2012
viernes, 17 de febrero de 2012
Somos caprichosos y egoistas, intentando mirar el mundo desde una perspectiva que produzca menos dolor, y para ello, podríamos pasar por encima de quien se nos pusiese por en medio, porque no hay nada peor que te prohiban hacer algo que deseas, no hay nada peor como encontrar cientos de obstáculos a lo largo de tu camino. Porque el tiempo nos convierte en personas más débiles, más insignificantes. Hay tantas injusticias, tantas muertes, tanta hambre, tanto horror en el mundo, que tus problemas se quedan en un milímetro de la piel.
¿Y qué podemos hacer? ¿Qué podemos hacer cuando tenemos una familia, una casa, algunos amigos, una educación, comida, y en definitiva todo aquello que es básico para sobrevivir en el mundo? ¿Qué podemos hacer cuando poseemos todo aquello que muchísimas personas ni soñarían tener? ¿Por qué no es suficiente?
Por qué hay algo en nuestro interior que ansía tener más, más poder, más trascendencia. Queremos ser dioses, ser dioses y ser infinitos, el paso de los años no ayuda. Somos caprichosos y egoistas, intentando mirar el mundo desde una perspectiva que produzca menos dolor, porque, somos conscientes de la suerte que tenemos por tener estas condiciones de vida, somos conscientes y puede que, la mayoría, estemos destrozados por dentro por eso mismo: porque aun así, no es suficiente.
jueves, 16 de febrero de 2012
Aún no puedo comprender por qué le tenemos tanto apego a aquello que no podemos tener, por qué nos obsesionamos tanto, por qué pensamos que nuestra vida sería mejor si esa persona estuviera en ella, estuviera conforme quieres que esté en cada momento, porque por supuesto cada momento es diferente, por supuesto en cada momento, somos diferentes. Pero no todas las personas varían como nosotros, no todas las personas cambian a nuestro ritmo. Ahí radica la mayoría de mis problemas, por mis cambios, por mi inadaptación en general. Por los momentos en los que necesito de forma imperiosa algo que no puedo tener, simplemente por el gozo de conseguir lo imposible, por la autoestima, porque he sido capaz de conseguir algo que jamás pensé que podría conseguir.
Pero, ¿qué ocurre cuando se cubren las necesidades?, ¿o qué ocurre, por ejemplo, cuando por fin estamos al lado de esa persona? Ya no es lo mismo, el atractivo de lo imposible se pierde entre prejuicios, cambios, inseguridades y miedos, la mayoría de las veces es por los miedos. Sabemos que nada es eterno, que nada ni nadie permanecerá ahí de forma infinita. Hay un fin, hay un limite, hay una meta. Y ahí se acaba todo, es entonces cuando debemos elegir qué hacer: traspasar la línea o intentar conseguir otro objetivo, porque al final se trata de eso, ¿no? de no quedarnos parados, de no fallecer en el final, si no ir más allá, en todo momento, en toda circunstancia. Buscar algo más. Encontrar algo más, algo más de lo que hay. Debe haber algo más de lo que ven nuestros ojos. Esa es mi esperanza. Mi debilidad y mi fortaleza. De eso vivo. Por eso muero.
lunes, 13 de febrero de 2012
Tengo mis propias necesidades, eso nunca va a cambiar, nunca va a ser diferente.
Todos las tenemos, todos tenemos carencias, huecos, recuerdos de experiencias muy tristes que nos hicieron cambiar, que provocaron que pasásemos a mirar el mundo de forma más seria, más cruda.
Es lógico que miremos por nosotros mismos, lo ilógico sería no hacerlo, y a pesar de que esto sea así muchas veces ocurre, más de las que nos gustaría, nos centramos en otra persona, creemos que podremos soportar lo que nos caiga, que tendremos paciencia, podremos esperar, ser comprensivos, abiertos, podremos ser el hombre en el que llorar, la amiga con la que contar, sexo fantástico.. todo lo que necesitamos, las 24 h del día, cuando y como lo quieras.
¿Es entonces cuando nos olvidamos de nosotros mismos? Creyendo que el bien ajeno es lo que provoca nuestro propio bien. ¿Cómo es? Sentirnos útiles, hacer el bien.
Pero, ¿qué pasa con nuestras propias necesidades? ¿Quién se encarga de ellas?
Porque no, no desaparecen, no empequeñecen ni se hacen menos importantes, están ahí, siempre presentes, intentando llamar nuestra atención y cada vez más exigentes.
Cambios
Es una de esas decisiones que no suelo tomar, de las que dentro de un tiempo agradeceré, cuando no me sienta como una imbécil por querer a alguien que no puede quererme. Pero aun así es complicado, no creo que esté haciendo lo mejor, y de hecho me he arrepentido dos segundos después del último adiós, pero, ¿qué puedo hacer si no? En algún momento de mi vida debo cambiar, ¿no? no puedo seguir siendo siempre igual, tan emocional. Debo ser constante y persistir en mis decisiones, en aquello que puede ayudarme y no hundirme. No puedo mirar hacia atrás, debo romper con muchos lazos que me trastornan, que hacen de mi alguien que nunca he sido, que hacen de mi alguien que no reconozco. Estuvo bien por un tiempo.. jugar.. probablemente nunca lo olvide, ha sido una gran etapa de mi vida, llena de descubrimientos y fantasias, pero no quiero más. No es esto lo que quiero, emociones temporales que al final acaban de la misma forma: en vacío, en la nada.
Debo seguir buscando algo más, ir más allá.
Quizás haya alguien que sí pueda ofrecerme lo que necesito.
(. . . y entonces. . por qué esta sensación?)
Debo seguir buscando algo más, ir más allá.
Quizás haya alguien que sí pueda ofrecerme lo que necesito.
(. . . y entonces. . por qué esta sensación?)
domingo, 12 de febrero de 2012
Domingo
Creerán que estoy aquí, tendrán mi cuerpo, mis labios delante: podrán besarlos, saborearlos, morderlos, palparlos. Todo real. Pero ahí arriba será diferente. No sé cómo lo he hecho, ni cuándo. Sólo sé que mi mente vuela, vuela con cada contacto, con cada roce. Vuela a otro mundo en el que estar a salvo: este territorio es demasiado hostil.
Me gusta llamarlo mecanismo de defensa, aunque puede que sea un problema, ya sabes.. que nada sea suficiente.
Me gusta llamarlo mecanismo de defensa, aunque puede que sea un problema, ya sabes.. que nada sea suficiente.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)








